El polémico ex asesor del presidente Carlos Salinas de Gortari, José María Córdoba Montoya, reapareció ayer en público durante un "acto de unidad" en el que el PRI reunió a sus "cuadros distinguidos". A pesar de no formar parte del tricolor, el ex jefe de la Oficina de la Presidencia asistió al encuentro, en el que además de la actual dirigencia nacional estuvieron presentes el ex mandatario Miguel de la Madrid, los ex gobernadores Ignacio Pichardo y Guillermo Cosío Vidaurri y el ex secretario de Gobernación Mario Moya Palencia. Cuestionado sobre el motivo de la inesperada presencia, el organizador del encuentro, Guillermo Jiménez Morales, aseveró: "Yo no lo llamé, quizá fue alguno de los grupos (...) La invitación fue universal, a todo funcionario que participó en otro sexenio". Córdoba Montoya, quien para asistir al evento debió pagar los 200 pesos que se cobraron "por cubierto", compartió la mesa con Fernando Lerdo de Tejada, ex vocero del presidente Ernesto Zedillo. Al finalizar el evento, el ex funcionario recibió preguntas como "¿ya va a trabajar por el PRI?; ¿lo busca la justicia mexicana?; ¿se integrará a las filas del tricolor?". Sin embargo, se negó en todo momento a emitir declaraciones. El líder nacional del tricolor, Roberto Madrazo, rechazó que la asistencia del ex funcionario afecte la imagen del partido. "La lectura que puede darse (a la presencia) es la de un partido abierto, incluyente, que ha convocado a toda su militancia al trabajo", aseveró.
Asiste José Córdoba a reunión de priístas
"Yo no lo llamé", fue la respuesta cortante después de que José María Córdoba Montoya reapareció inesperadamente en la reunión de "cuadros distinguidos" del priísmo? cinco sexenios en un mismo espacio.
Guillermo Jiménez Morales, quien se encargó de organizar el acto de unidad partidista, se esforzó por explicar a un grupo de reporteros el motivo de esa presencia, justo en los tiempos del "nuevo PRI", el que ahora se deslinda del neoliberalismo que con Carlos Salinas de Gortari tomó carta de naturalización. Apareció de sopetón, perdido entre el tumulto; primero desconocido para algunos, luego ignorado por otros muchos, en una mesa, como cualquier otro, junto a otra figura del pasado reciente: Fernando Lerdo de Tejada, exvocero presidencial de Ernesto Zedillo. El otrora poderoso jefe de la Oficina de la Presidencia subió las escalinatas del Centro Libanés atrás, muy atrás de Roberto Madrazo, sumido entre el mar de priístas, partido al que no pertenece, al que nunca perteneció? en el PRI donde no tienen su registro. "La invitación fue universal, a todo funcionario que participó en otro sexenio", dijo Jiménez Morales, y ahí estaban exsecretarios de Estado, exfuncionarios desde los tiempos de Echeverría Mario Moya Palencia hasta los de Zedillo Emilio Lozoya. El saludo de Roberto Madrazo fue circunstancial, el apretón de manos y a seguir el paso entre los otros muchos convidados, mientras Córdoba se quedaba atrás, en otro diálogo fortuito con Manlio Fabio Beltrones, quien tampoco sabía explicar bien a bien esa presencia. "La invitación fue a todos, sin excepción", insistió Jiménez Morales, labastidista, exlíder de la Cámara de Diputados, exgobernador de Puebla y exsecretario de Pesca.
"Yo no lo llamé, se creó un comité que fue el que se encargó de todas las llamadas", insistió.
Pero ahí estaba.
Una mueca por sonrisa: "No voy a hacer declaraciones"; levantó el brazo derecho, en un gesto que quiso ser imperativo.
"No voy a hablar ahorita" y su rostro quedó cercado por grabadoras y micrófonos. "¡Dónde andaba!", voló entre jocosa y burlona la primera pregunta ...y el silencio por respuesta, en un remolino de reporteros que se fue moviendo por inercia ante la negativa del expoderoso funcionario. "¿Ya va a trabajar por el PRI?" soltó, insidioso, otro reportero.
El pequeño cuerpo continuó a traspiés el camino y su rostro no se inmutó cuando alguien, desde el anonimato, le espetó: "¿Qué lo está buscando la justicia mexicana?" Otros tres pasos: "¿Por qué no quiere declarar, a qué le tiene miedo?", pero Córdoba siguió inmutable, "¿se integrará a las filas del PRI?"?silencio y más silencio por respuesta. Los priístas observaron la escena, algunos se apartaron indiferentes, como Fernando Lerdo y Juan Rebolledo Gout exsubsecretario de la SRE, que habían compartido la mesa, el pan y la sal con el exasesor presidencial. Otros como Guillermo Cosío Vidaurri, ni siquiera le dirigieron la palabra, pese a que sólo se encontraban a dos lugares de distancia. En una silla, en medio de ambos, Margarita Flores no sólo apartó su silla medio metro, sino que incluso le dio la espalda. Córdoba no fue despedido por nadie, se fue igual que como llegó: de sopetón, perdido entre el tumulto, en un evento organizado por el Foro de Profesionistas y Funcionarios, en el que se cobró a los priístas 200 pesos por cubierto, y Córdoba los pagó? sin ser priísta. Con una convocatoria para mil comensales asistieron poco más de la mitad el grupo encargado de las invitaciones se dividió por sexenios. Se dice que el exjefe de la Oficina Presidencial fue invitado por el grupo encargado a Humberto Lugo Gil y Juan Rebolledo Gout. Sólo Miguel de la Madrid pudo presentarse sin temor a agravios o desaires; el exmandatario compartió el presídium con Madrazo, con Jiménez Morales, Gustavo Carvajal, Emilio Mújica, Ramón Aguirre, Irma Cue, Guillermo Fonseca, Pedro Ojeda, González Avelar, Guadalupe Rivera Marín, Héctor Mayagoitia, Ignacio Pichardo. ¿No afecta al partido la presencia de Córdoba Montoya?
No, para nada, es un partido que tiene un gran proceso de transformación y de inclusión decía Madrazo ¿No deteriora la imagen del PRI? No, para nada. ¿A qué se debe la invitación? Todos están invitados para sumarnos, reagruparnos y a trabajar fuerte. La lectura que puede dársele manifestó es la de un partido abierto, incluyente, que ha convocado a toda su militancia al trabajo. ¿No resulta un lastre? Vamos adelante con el partido y su proyecto. Mientras, Jiménez se esmeraba en aclarar, explicar a los reporteros: "Yo no lo llamé. Quizá fue alguno de los grupos, pero nosotros no calificamos, no tenemos restricciones, no tenemos ninguna prohibición? el que quiso venir, vino".