En menos de un mes, la Cámara Nacional de la Industria Electrónica, de Telecomunicaciones e Informática (Canieti) cambió su postura respecto a las reformas a la Ley Federal de Radio y Televisión.De manera sorpresiva, este gremio, que primero había criticado la minuta aprobada por la Cámara de Diputados, ahora, la considera "un avance" y pide al Senado que se apruebe dentro de sus términos.
El 11 de enero pasado, la Canieti, junto con el Colegio Nacional de Economistas, enviaron al Senado una misiva en la que destacan su preocupación porque esta reforma fue "elaborada parcialmente, sólo considerando el desarrollo de los servicios de radiodifusión y que resulte en beneficios inequitativos, por lo que se solicita revisar y complementar dichos cambios".
En ese documento, esta Cámara señala que la minuta sólo adicionó exclusiva y parcialmente facultades a la Cofetel con respecto a los servicios de radiodifusión, que no hace una asignación eficiente del espectro porque no prevé la devolución al Estado de las frecuencias liberadas a los concesionarios de la radiodifusión para transitar a la digitalización, "lo que les permite acapararlo para que de inmediato e inclusive antes de concluir la migración, puedan prestar servicios de telecomunicaciones de manera comercial".
Cuestiona que con estas reformas se simplifique la regulación aplicable a los concesionarios de radio y televisión, pero no para los de servicios de telecomunicaciones, "poniendo en desventaja a los concesionarios de redes públicas de telecomunicaciones y de espectro radioeléctrico, además de que prevé la convergencia en un solo sentido, donde concesionarios de servicios de radiodifusión puedan prestar servicios de telecomunicaciones, pero no el sentido inverso".
Sin embargo, en la segunda carta, con fecha del 1 de febrero de 2006, la presidenta de la Canieti, María Teresa Carrillo, ya sin el apoyo del Colegio de Economistas, expresa que "la minuta aprobada por la Cámara de Diputados representa un avance en el fortalecimiento del órgano regulador y busca la convergencia".
Pero no sólo eso, sino que reconsidera y apunta que los puntos que fueron tratados en el escrito anterior, como fortalecimiento y diseño institucional de la Cofetel, equidad entre concesionarios, asignación eficiente del espectro y competencia y libre concurrencia, sean incluidos en reglamentos posteriores a la aprobación de la minuta.
"Las posturas presentadas en el escrito del 11 de enero pasado, hacen propuestas de mejora en el marco legal comentado, siendo factible que varias de ellas sean consideradas en los reglamentos que deberán adecuarse posteriormente, como resultado de la reorganización y atribución de facultades conforme al mandato de las reformas a las leyes", indica la nueva carta. Es más, en la carta del 11 de enero, la presidenta de la Canieti concluye solicitando a los senadores que antes de emitir su voto sobre las reformas a la ley, sean consideradas sus propuestas de adecuaciones, que se realice una consulta pública, abierta y transparente y que se le otorgue a este gremio una audiencia para explicar de manera detallada sus planteamientos.
En la misiva del 1 de febrero, Carrillo ya no pide que el gremio que representa sea tomado en cuenta y "respetuosamente exhortamos al Senado de la República a continuar con el proceso de revisión de las propuestas de la minuta en cuestión, y en virtud de los avances que ya contempla la minuta turnada por la Cámara de Diputados, aprobar la misma, en sus términos dentro del periodo que inicia el 1 de febrero".
Aunque, remata, "sin que ello obste, para que de inmediato se continúe con los trabajos de la industria con el Congreso para realizar las reformas legislativas complementarias a la Ley Federal de Telecomunicaciones, que resultan indispensables para el avance del sector de las telecomunicaciones" en el país.
La Canieti ha perdido a varios de sus agremiados en los últimos años, sobre todo, los operadores de telecomunicaciones. Telmex, Telcel, Nextel, Iusacell, Axtel, Unefon, son sólo algunas de las telefónicas que se salieron. Actualmente, de los operadores más importantes, sólo conserva a Avantel, Alestra y Marcatel.
El resto de sus integrantes son fabricantes de equipos de electrónica y telecomunicaciones.