El consulado de México en San Diego, California, le solicitó "un informe puntual" a la Patrulla Fronteriza, así como una investigación al Departamento de Policía de San Diego y a la oficina del inspector general del Departamento de Justicia de Estados Unidos, sobre el presunto asesinato de Guillermo Martínez, un joven migrante que fue baleado el 30 de diciembre pasado cuando cruzó la frontera.En tanto, la Procuraduría General de la República (PGR) abrió una averiguación previa por el delito de homicidio calificado para investigar y castigar a los responsables del asesinato de Guillermo Martínez.
Inicialmente las indagatorias las comenzó la procuraduría de justicia de Baja California, debido a que Guillermo Martínez murió en Tijuana a causa del balazo que recibió en territorio estadounidense cuando intentaba ingresar a este país ilegalmente.
Las autoridades de justicia de Baja California declinaron continuar las investigaciones porque estimaron que hay elementos que permiten considerar que se trató de un delito de orden federal.
En la ciudad de México, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) deploró la conducta de la Patrulla Fronteriza al disparar en contra de migrantes mexicanos.
La comisión demandó al gobierno federal agotar las vías diplomáticas y legales hasta conocer las circunstancias en que fue baleado Guillermo Martínez.
La Secretaría de Relaciones Exteriores informó que el consulado mexicano analiza, con un grupo de abogados, las circunstancias en que se dio el homicidio para determinar las acciones legales que emprenderán en Estados Unidos para "conseguir la estricta aplicación de la justicia" en este caso.
Mediante un comunicado, dijo que "lamenta profundamente la muerte de este connacional, condena el uso de la fuerza que originó este trágico desenlace, y reitera que no escatimará recursos en la protección de todos los migrantes mexicanos que residen en Estados Unidos".
La SRE reportó que el 30 de diciembre pasado, "aproximadamente a las 20:30 horas, el consulado de México en San Diego fue informado que un agente de la Patrulla Fronteriza disparó su arma en contra del mexicano Guillermo Martínez Rodríguez, de 18 años de edad, quien se internó a territorio estadounidense entre San Isidro y Otay a la altura de la Colonia Libertad de Tijuana".
Según el reporte que recibió el consulado, "después de ser herido, el joven Guillermo Martínez regresó a México y fue llevado de emergencia a la Cruz Roja de Tijuana", pero a consecuencia de la herida, falleció un día después (31 de diciembre).