Denuncian lucro con despensas
HOLBOX, QR. Personas afectadas por el huracán Wilma denunciaron que la ayuda humanitaria está siendo objeto de lucro polÃtico y manejos irregulares, aparte de que su entrega está rezagada.
Ante este escenario, el presidente Vicente Fox ofreció una disculpa a ciudadanos de Quintana Roo por el rezago en la entrega de la ayuda y ordenó que el Ejército mexicano y la Marina fueran los únicos encargados de distribuir de manera directa los apoyos humanitarios a la sociedad.
En el municipio de Lázaro Cárdenas, ubicado al norte de Quintana Roo, el gobierno federal encontró 400 despensas almacenadas en una bodega y ni el gobierno municipal ni el estatal supieron dar explicaciones de por qué se encontraban escondidos los vÃveres, informó el secretario de Turismo, Rodolfo Elizondo.
"¡No es verdad, no nos han entregado las despensas. Mienten, no nos han dado nada", espetó una mujer a un enviado del presidente municipal de Lázaro Cárdenas, Secundino Cab, quien aseguró al presidente Vicente Fox que las despensas que horas antes entregó la Armada de México a las autoridades locales ya habÃan sido entregas a esta población damnificada por el huracán Wilma.
Los pobladores rechazaron la versión y denunciaron la falta de agua y despensas al grito de ?¡hoy!, ¡hoy!, ¡hoy!?, lo que hizo reaccionar a Fox, quien prometió recuperar el rezago en la distribución: ?Si hemos fallado hasta este momento, les pido una disculpa, pues todo va a quedar atendido a partir de ahora?.
Pero la griterÃa de un centenar de pobladores de la isla de Holbox se generalizó, en una recriminación en contra del edil del PRI por no atender la demanda de la población, ahora aislada y en zozobra.
Frente al reclamo, Rodolfo Elizondo dijo que no se tolerará el acaparamiento y la falta de distribución de las despensas por intereses polÃticos de lÃderes de la región.
Entonces anunció que el presidente Fox habÃa instruido al Ejército y Armada de México distribuir de manera directa la ayuda humanitaria que los mexicanos reunieron para los damnificados por el huracán Wilma.
Las personas que rodeaban al mandatario en Holbox acusaron a autoridades estatales, municipales y locales de acaparar los vÃveres por ?intereses polÃticos?.
"La razón es que hay polÃticas locales e intereses locales que impiden una sana distribución de la ayuda, y eso no lo podemos permitir en una crisis", adujo Elizondo en Cozumel, donde Fox se trasladó para constatar los daños que causó Wilma , luego de ir a Holbox e Isla Mujeres.
"Ni si quiera puedo culpar al gobernador o al presidente municipal", expuso Elizondo, quien aseguró que en el caso de Holbox sà habÃan llegado despensas enviadas.
Y en medio del reclamo, el gobernador Félix González, también del PRI, se mantuvo callado, distante, mientras la gente elevaba a gritos su clamor por ayuda humanitaria, que es ya necesaria para subsistir.
"Necesitamos agua, leche para los niños, pañales, alimentos, de todo", rogaba una mujer en Holbox, mientras Fox contemplaba la escena con una cara de asombro, que compartÃa con los secretarios de la Defensa Nacional, Ricardo Vega GarcÃa; Marina, Marco Antonio Peyrot; Salud, Julio Frenk, y de Turismo, Rodolfo Elizondo.
La escena se repitió en Isla Mujeres, donde la población también acusó a sus autoridades locales de acaparar la ayuda humanitaria y de no distribuir las despensas, y que en casos ya era inservible.
En ese lugar y ante señalamientos de los pobladores que culpaban al PRI de acaparar la ayuda, Félix González dijo que "no hay nada de eso", y que es "imposible" hacer uso polÃtico de esta ayuda, y acusó a grupos de buscar desacreditar alos presidentes municipales priÃstas.
En Cozumel, Fox dijo que con su visita a las zonas afectadas se está verificando que el abasto de vÃveres que está donando el paÃs entero "llegue a su destino" y sin retrasos.
En Cancún, Martha Sosa Temix y su familia vivÃan en una palapa que se llevó Wilma . A Martha el gobierno de Isla Mujeres le dijo que no habÃa ayuda para su familia. Acudió al de Cancún y este viernes le pidieron copia de su credencial de elector.
Después de sacar la copia requerida, se le indicó que debÃa integrarse a una larga fila en un centro de trámites para ayuda. La mujer se formó durante cinco horas, solamente para anotarse en una lista. Al final le dijeron que esperara en su casa la ayuda (láminas) para volver a techar el lugar donde vive con sus dos pequeñas hijas. (Con información de EL UNIVERSAL On line )


