Algunas de las personas encuestadas en el Segundo Conteo de Población y Vivienda 2005 manifestaron inquietudes como el uso que se le daría a la información, o si este ejercicio estaba relacionado de alguna manera con el proceso electoral del próximo año. No obstante, los encuestadores que fueron capacitados por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) aseguraron que la mayor parte de la población está informada sobre la finalidad de este censo.
En el Segundo Conteo de Población y Vivienda 2005 que inició ayer en todo el país participan 56 mil encuestadores, quienes recorrerán 26 mil viviendas hasta el próximo 29 de octubre.
El INEGI informó que el propósito es actualizar los indicadores sociodemográficos, "de manera que contribuya al conocimiento de la realidad nacional y al proceso de programación y diseño de políticas y programas por parte de las dependencias públicas".
El instituto definió como objetivos específicos de este censo el dar respuesta a diversas disposiciones como la Ley General de Desarrollo Social y la Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores, así como identificar y ubicar a los grupos poblacionales y las regiones del país que se encuentran en desventaja y excluidas del proceso de desarrollo.
Mauricio Vázquez, de 47 años, es uno de los entrevistadores que recorre las viviendas de la delegación Cuauhtémoc: "Una mujer de 42 años me preguntó si los datos podrían ser utilizados por los partidos políticos y yo le expliqué que no, que el único fin era el estadístico".
A Manuel Valdivia, otro de los encuestadores capacitado por el INEGI, le preguntó una persona qué repercusiones tendría el proporcionar datos personales; "yo le respondí que el contar con un censo como este permitirá a las autoridades generar mejores programas y políticas públicas".
Ambos aseguraron que la mayor parte de las personas que entrevistaron en su primer día de labores conocía la finalidad de este ejercicio.
Ninguno de los encuestadores consultados por este diario tuvo alguna dificultad para realizar su trabajo, salvo lo que ellos ya esperaban encontrar, al menos en la delegación Cuauhtémoc.
Valdivia encontró en su recorrido a un señor de 72 años que vive en un taller de carpintería de la colonia Buenavista. "El señor duerme en un taller pequeño de carpintería, que es a lo que él se dedica, y abre su negocio todos los días muy temprano".
Al momento de ser capacitados, la supervisora de encuestadores, Paula Robledo, les advirtió sobre algunos riesgos en la región que les correspondía.
"Les explicamos que en los alrededores del Metro Revolución hay algunas calles donde hay prostitución y delincuencia, y en esos casos les sugerimos que caminen con precaución y eviten andar por la zona en la noche", comentó.
Algunas de las preguntas del conteo son: ¿cuántas personas viven normalmente en la vivienda, contando niños, ancianos y sirvientes?, ¿tiene derecho a servicio médico?, ¿habla alguna lengua y dialecto?, ¿sabe leer y escribir recados?, ¿de qué material es la mayor parte del piso de la vivienda?, ¿cuántos cuartos se usan para dormir sin contar pasillos? y ¿en esta vivienda tienen televisión, refrigerador, lavadora, computadora o ninguno?