Prefieren mujeres mayores de 35 años el condón a la pÃldora
Según este informe, en el que han participado mujeres británicas de entre 16 y 49 años, sólo un 28 por ciento de ellas toma la pÃldoraLas mujeres británicas de más de 35 años prefieren el condón a la pÃldora como método anticonceptivo, a diferencia de las que son más jóvenes, según un estudio de la Oficina Nacional de EstadÃstica del Reino Unido publicado hoy.
Según este informe, en el que han participado mujeres británicas de entre 16 y 49 años, un 28 por ciento de ellas toma la pÃldora, lo que la sitúa a la cabeza de las fórmulas para evitar un embarazo.
Tras ella figuran el condón masculino, elegido por un 21 por ciento de las mujeres a la hora de mantener relaciones sexuales, y la esterilización, con un 10 por ciento de las mujeres y un 12 por ciento de hombres que se han sometido a ella.
En cambio, si sólo se observa el grupo de mujeres con riesgo de quedarse embarazadas -las que tienen pareja estable y en ella ninguno de los dos se ha sometido a una vasectomÃa- el porcentaje de las que toman la pÃldora es de un 47 por ciento.
Además, un 25 por ciento de las mujeres que participaron en esta investigación no utilizaban ningún método anticonceptivo, la mitad de ellas porque no mantenÃan ninguna relación sexual.
Esta investigación sobre anticoncepción y salud sexual fue realizada por el ministerio de Sanidad del gobierno británico durante los años 2001 y 2002.
De todas formas, la edad también influye a la hora de decidirse por un determinado método anticonceptivo.
AsÃ, las mujeres por debajo de los 35 prefieren la pÃldora a los condones, mientras que a partir de esta edad los gustos empiezan a variar y los preservativos comienzan a ser los más populares.
En cualquier caso, el estudio demuestra que, según va aumentando la edad, también va disminuyendo el uso de ambos métodos anticonceptivos.
Además, los encuestados, que en este apartado eran hombres y mujeres, fueron preguntados por los cambios en su comportamiento sexual desde el descubrimiento del sida y enfermedades de origen sexual.
En este sentido, un 60 por ciento respondió que su forma de comportarse no ha variado de ninguna forma, frente a un 30 por ciento que ha empezado a utilizar el condón con más frecuencia.


