El papa Benedicto XVI expresó su preocupación por el incremento de la corrupción, la infiltración del narcotráfico y el crimen organizado en la sociedad mexicana. Además resaltó la situación de pobreza que se vive en México. En el marco de una visita que realiza un grupo de obispos a Roma, entre ellos el ex presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), Luis Morales, y el arzobispo de Monterrey, Francisco Robles, el Papa lamentó que existan "pecados sociales" originados por la pérdida del sentido de Dios y de los principios morales, y llamó la atención por el crecimiento de sectas en México.
"Sigue siendo motivo de gran preocupación que en algunos ambientes, por el afán de poder, se hayan deteriorado las sanas formas de convivencia y la gestión de la cosa pública, y se hayan incrementado además los fenómenos de la corrupción, impunidad, infiltración del narcotráfico y del crimen organizado.
"Todo esto lleva a diversas formas de violencia, indiferencia y desprecio del valor inviolable de la vida", subrayó Benedicto XVI en un discurso dirigido en Castelgandolfo a los obispos mexicanos, difundido en México por la CEM.
Desde el primer día de septiembre dio inicio la llamada visita "Ad Limina Apostolorum", que significa: "Vamos a los sepulcros de los apóstoles".
Considerada señal de obediencia al Papa, tiene el objetivo de que obispos del mundo entreguen al líder de la Iglesia católica informes de trabajo y de la situación en sus diócesis.
Estos viajes se realizan cada cinco años, pero los obispos mexicanos los habían pospuesto por el deteriorado estado de salud de Juan Pablo II, y ahora han llegado al Vaticano dos de cuatro grupos. En el segundo, concluyó su visita ayer el vicepresidente de la CEM, Alberto Suárez Inda, y Raúl Vera, de Saltillo, entre otros 22.
Hoy llegó el tercer grupo y en éste se encuentran el azobispo primado de México, Norberto Rivera Carrera, y Onésimo Cepeda.
A los obispos del segundo grupo, Benedicto XVI les recordó ante la realidad actual en México lo escrito en la exhortación apostólica postsinodal "Iglesia en América" (Ecclesia in America).
En el documento se pone de manifiesto que "sin una referencia moral se cae en un afán ilimitado de riqueza y de poder, que ofusca toda visión evangélica de la realidad social". El Papa les resaltó que en este contexto existe un sentido religioso acompañado de expresiones ricas en humanidad, hospitalidad, hermandad y solidaridad.
Sin embargo, subrayó, estos valores se ponen en peligro con la migración al extranjero, donde muchos trabajan en condiciones precarias, en un estado de indefensión.
El obispo de Saltillo, Raúl Vera, comentó que desde las reuniones que han sostenido con altos representantes del Vaticano, como el secretario del Pontificio Consejo para los Migrantes e Itinerantes, Agostino Marchetto, se ha expresado la inquietud por el trato a migrantes y la violencia en la frontera entre México y Estados Unidos.
El viernes pasado, el Papa hizo referencia a su preocupación por esos fenómenos y pidió a los obispos de la frontera norte poner más atención, recordó Vera.
(Con información de agencias)