...Y Manlio Fabio se quedó en el camino (crónica)
Ayer, cinco minutos después de las nueve de la noche, Manlio Fabio Beltrones habló por teléfono móvil a su secretario particular. Le pidió que le llevara el texto con el discurso que habÃa preparado para pronunciar una vez que protestara como nuevo presidente del PRI.
Segundos después, Samy David, uno de los más cercanos a Beltrones, comentaba a MarÃa Esther Sherman: "Lo dicho, ¡más vale Manlio por conocido que bueno por conocer!". IntervenÃa otro de los seguidores del ex gobernador de Sonora: "¡Por fin, ya estuvo, y vaya que pasamos aceite!".
En el auditorio Plutarco ElÃas Calles se escuchaba fuerte la música de la pelÃcula FantasÃas de Walt Disney. ParecÃa que por fin todo estaba concertado, que la negociación entre Roberto Madrazo y Arturo Montiel habÃa concluido y que sólo faltaba esperar a que se cumpliera con las formas, los procedimientos.
Sin embargo, en unos cuantos segundos todo cambió. Manlio Fabio Beltrones se comunicó con otro de sus asistentes, simplemente le dijo que ya no le llevaran el discurso.
"¡Mariano Palacios!" se empezó a repetir en el auditorio. Él era el designado. Los rostros no podÃan ocultar el desconcierto. "Montiel vetó a Manlio, esa es la verdad", se escuchaba una voz airada desde un corrillo formado en la parte trasera del recinto.
Poco después entraron los principales, juntos Roberto Madrazo y Arturo Montiel. SonreÃan. Ocupaban sus lugares en el presÃdium. Sin disimulo, Carlos Flores Rico, dirigente del Movimiento Territorial, insistÃa: "¡Se trata de una reelección, vamos a tener más problemas!".
Casi diez horas antes, todavÃa como secretario técnico del Consejo PolÃtico Nacional priÃsta, Mariano Palacios Alcocer anunció que entraban en receso para volverse a reunir por la noche. "¡Le vamos a dar más tiempo a la Catrina!", exclamaba Óscar LevÃn. Y no se referÃa al devastador huracán sino a la ilustración que hizo Posadas de la muerte que, decÃa, es muy parecida a la fÃsicamente ausente secretaria general de su partido.
"¡Fuera!.. ¡traidora!", gritarÃan centenares de consejeros ya en la sesión nocturna cuando Palacios Alcocer mencionó a Elba Esther Gordillo y dijo que ella fue convocada cinco veces para que acudiera a la reunión sin obtener respuesta.
Los priÃstas. Actores y espectadores de una trama que fue reescrita a lo largo de las horas. "¡Unidad!" corearon cuando Madrazo y Montiel se abrazaron, levantaron sus manos, aparentaron lo que no son o lo que no sienten. "¡Duro, duro!" animaron a su nuevo dirigente nacional al escuchar su discurso, el que no llevaba escrito. Y lo aclamaron como si fuera el que esperaban, como si hubiesen participado en un proceso que les fue ajeno.
Y unas hojas con un texto quedaban guardadas. La música de la pelÃcula de Disney dejaba sus ecos en ese auditorio. Varias preguntas quedaban sin respuesta.


