"Enfrenta PAN en 2006 situación perdedora"
Washington.- Aunque lejos de la crisis que lo dividió en 1976, el Partido Acción Nacional (PAN) enfrenta un difÃcil panorama en 2006, cuando se hallará ante lo que parece una situación perdedora.
"La caballada está flaca", afirmó la académica Yemile Mizrahi, autora de un libro sobre el PAN durante una entrevista con EL UNIVERSAL en Washington.
Uno de los problemas del PAN, agregó, es que dentro o fuera del partido no tiene un candidato atractivo, de estatura, y probablemente hará frente a un candidato tan carismático como Andrés Manuel López Obrador, que parece como el más viable representante del Partido de la Revolución Democrática (PRD), por un lado, y a una estructura tan fuerte como la del Partido Revolucionario Institucional (PRI), por otro.
Otro problema, agregó, es que a pesar de logros indudables existe un sentimiento de decepción respecto del gobierno del presidente Vicente Fox. Ciertamente, comentó, el paÃs "no se cayó ni la economÃa se desplomó, la tolerancia polÃtica no tiene precedentes, la pobreza extrema ha sido reducida... pero la gente no vive de tolerancia y México tiene todavÃa un déficit social impresionante".
Pero lo que puede ser el mayor problema es el propio PAN, que todavÃa funciona mucho como un pequeño partido polÃtico de oposición, sin trabajo polÃtico entre elecciones, y con lo que la investigadora calificó como "falta de propósito". El PAN "es mejor para decir a qué se opone" que para presentar programas o adelantar sus ideas, y en ese sentido para establecer una clara distinción entre él e incluso el PRI.
La académica, que reside en Estados Unidos, publicó el año pasado un libro en inglés con el tÃtulo From Martyrdom to Power: The Partido Acción Nacional in Mexico (Del martirio al poder: el Partido de Acción Nacional en México), y lo presentará el próximo 15 de abril en México, bajo patrocinio del Centro de Investigación para el Desarrollo Económico (CIDE). Mizrahi ha asesorado a la Organización de Estados Americanos (OEA) y al Banco Mundial sobre cuestiones de democracia.
De acuerdo con Mizrahi, se puede afirmar que los panistas son gente bien intencionada y honorable, pero por un lado en su deseo de distinguirse respecto al antiguo partido oficial, han desaprovechado de hecho las oportunidades de hacer trabajo en favor de sus votantes, de mantener el contacto con ellos entre elecciones, por considerar que se parecerÃa mucho al patronazgo y el clientelismo de que acusan al PRI.
Al mismo tiempo, su proceso de integración partidista no ha cambiado. Siempre de acuerdo con la académica, el PAN tiene todavÃa menos de 200 mil miembros y es más difÃcil hacerse miembro del partido que llegar a ser candidato del mismo.
"El partido no modernizó su base, no expandió su membresÃa", precisó la investigadora, al advertir que por otra parte ese patrón de comportamiento se ha dado desde que comenzaron a ganar incluso a nivel municipal. El partido y sus integrantes parecen convencidos de que lo que les acarrea votos es más por convicción de la gente que por el trabajo de sus integrantes, con la idea de que tienen superioridad moral y que la ambición, en este caso polÃtica, es negativa.
Esa situación ha favorecido además que el PAN presente candidatos que, si bien resultan atractivos internamente, no parecen muy atractivos para el público.
La combinación de factores lleva igualmente a una falta de coordinación entre el partido y sus candidatos electos, algo que fue visible durante la etapa inicial del gobierno de Fox, cuando el nuevo mandatario eligió un gabinete que su partido criticó por la ausencia de militantes y que se tradujo también en divergencias entre el Ejecutivo y la fracción parlamentaria del PAN.
Pero el problema no es sólo del gobierno de Fox, según la académica, quien precisó que se ha visto a varios niveles y que recordó que el PAN siempre ha tenido un grado de tensión entre sus "viejos" militantes y sus "nuevos" miembros, aunque fueron éstos, en especial el grupo que entró después de 1983 con nuevas ideas y empuje, los que llevaron al PAN al poder en Mexico.
Ese grupo, en el que figura Fox, entró al partido cuando éste, golpeado aún por su crisis de 1977, no tenÃa nada que perder.


