El apoyo lo persigue
Los constantes rondines de la policÃa, los gritos de apoyo de simpatizantes y la cantidad de fotógrafos, reporteros y camarógrafos apostados en las banquetas de la calle de OdontologÃa irrumpieron en el dÃa con dÃa de los habitantes de esta parte de la colonia Oxtopulco en Coyoacán.
Él (Andrés Manuel López Obrador) busca una oportunidad para ir al cine con sus hijos sin que lo persigan.
En la zona de Copilco la actividad se intensificó: curiosos que se concentran para ver salir de su departamento al tabasqueño.
Otros leen las decenas de cartulinas pegadas en la pared, puertas y negocios.
Los viejos siguen llegando, colocan su cartulina y se van como quien enciende una veladora a un santo.
A escasos metros de este domicilio se ubica un módulo de la policÃa, donde desde cierta distancia decenas de elementos vestidos de civil se mantienen a la expectativa.
Hombres enchamarrados, con acento tabasqueño, de los que se comen la "s", caminan de un lado a otro con radiocomunicadores.
Antes de entrar a misa, en una capilla adjunta al edificio, los feligreses no dejan de comentar el tema: "Que ya esta aquà Andrés, verdad, por eso tanto movimiento".
A un costado de la casa del polÃtico reza un letrero: "El siete de abril ellos (PRI-PAN) creen que es el fin. Siete de abril nosotros sabemos qué es el principio. Facultad de QuÃmica".
El movimiento en la zona no para, estudiantes de batas blancas van y vienen, los negocios de copias fotostáticas abrieron desde temprano y los deportistas salieron a correr.
Pero ninguno de ellos deja de voltear al edificio marcado con el número 57, de la calle de OdontologÃa.


