Cancún, QR.- Thomas Blanton, director ejecutivo del Archivo de Seguridad Nacional (National Security Archive) de Estados Unidos, señala como una regla que los gobiernos que recién aplican una ley de transparencia se encarguen de destruir los archivos comprometedores; incluso algunas leyes les dieron tiempo de hacerlo antes de que fueran aprobadas. El director del archivo relata experiencias de África, Japón y de su propio país, el cual, dice, no cuenta con un Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI) como en México.
Blanton señala que este órgano es necesario para su país, debido a que a últimas fechas el gobierno estadounidense se ha dedicado a crear más secretismos, sobre todo después del 11 de septiembre de 2001.
En entrevista con EL UNIVERSAL, Blanton, quien participó en varias mesas redondas de la tercera Conferencia Internacional de Comisionados de Acceso a la Información, comenta que en este tema México está superando a Estados Unidos.
"En Estados Unidos quieren un IFAI. Hay una nueva propuesta de ley ahora, todos los grupos de medios y la sociedad civil están aplaudiendo esta nueva iniciativa. Vamos a crear algo similar al IFAI, nada más para dar opiniones y no va a tener poder; pero en el sistema norteamericano esto va a ser de gran ayuda a los que van a solicitar información. Al final de todo, ahora México ha resultado ser, como quien dice, el que está implementando los estándares en la vanguardia para el acceso a la información en todo el mundo", precisó Blanton.
En la página de internet del archivo http://www.gwu.edu/~nsarchiv/ se pueden encontrar documentos desclasificados del ex presidente Richard Nixon en China, hasta la relación estrecha que tenía el gobierno de Estados Unidos con Irak, pasando por el primer memorándum en ser desclasificado sobre Al-Qaeda y que fue puesto en la página el pasado 10 de febrero.
Thomas Blanton cuenta que en su país se contaba con una Ley de Archivos desde 1974 y una Ley de Acceso a la Información conocida como FOIA, por sus siglas en inglés, desde 1966, es decir, hace más de tres décadas y había cultura de mantener los archivos, pero aun así "hubo también destrucción de documentos".
En Japón, cuenta, en el mes que empezó por primera vez la Ley de Acceso a la Información, la cantidad de documentos del gobierno que fue destruida por las máquinas se incrementó cuatro veces.
"Es obvio que los medios solicitaron, utilizando la misma ley, los contratos de las compañías que destruyeron los documentos, a cuánto ascendieron los contratos que pagó el gobierno, y así se dieron cuenta que aumentó el número de documentos destruidos", explica el director ejecutivo del archivo de Estados Unidos.
Por ello, señala, los países tienen ahora una alternativa a escoger: o deciden aplicar la apertura que les obliga su ley o se mantienen más secretismos que bajan los estándares de las leyes. "Ahí tenemos una alternativa que escoger como país. Que el país tenga más secretos o se levanten los estándares de las leyes. Ese es el reto, los gobiernos no tienen idea de cómo mejora la calidad", concluyó.