El ex zar antidrogas de Estados Unidos, Barry McCaffrey desconoce la estructura de los grupos del narcotráfico que operan en el país, pues en México no hay más de 30 organizaciones criminales como aseguró, sino sólo siete Cárteles que tienen una capacidad de tráfico de drogas a nivel internacional y cuentan con redes de distribución fuera del territorio nacional, aunque cuatro de ellas han formado dos alianzas estratégicas, incluso dentro del penal de La Palma, para mantener el control de sus territorios. José Luis Santiago Vasconcelos, titular de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), aclaró así que se ha definido la existencia de siete organizaciones: los cárteles de Tijuana, Juárez, del Golfo, de Sinaloa, y los grupos de Pedro Díaz Parada, los Valencia y los Amezcua Contreras, ésta última prácticamente desmantelada.
En cuanto a sus operaciones, explicó el subprocurador, actualmente en medio de la disputa por los territorios para el trasiego de droga y las ejecuciones entre los integrantes de estas organizaciones, ha surgido el fenómeno de las alianzas entre Cárteles, como un intento por mantener sus zonas de influencia ante el embate de otros grupos criminales, a diferencia de los que declaró McCaffrey.
Santiago Vasconcelos indicó así que Osiel Cárdenas Guillén logró establecer una alianza momentánea con los Arellano Félix, aunque es el jefe del Cártel del Golfo quien encabeza el liderazgo en esta sociedad, pese a que se encuentra en prisión desde marzo de 2003, y es precisamente en el penal de La Palma donde está recluido también Benjamín Arellano donde se gestó la sociedad entre ambos.
La PGR tiene evidencias de esta alianza mediante un pago documentado de 100 mil dólares de Osiel Cárdenas a Arellano, en calidad de préstamo al jefe del Cártel de Tijuana por sus problemas de dinero; otra prueba es que ambos capos "tienen formas de comunicarse porque se pueden ver en los locutorios", previa cita con sus abogados o pseudoabogados porque los van a visitar personas de confianza".
Para el funcionario, estas dos organizaciones comparten un perfil similar, de actuar con extrema violencia para mantener el control de sus territorios, ubicados en Tamaulipas, Veracruz y algunas zonas de Chiapas que están bajo la influencia del cártel del Golfo, mientras que los Arellano se ubican en Baja California, Jalisco y Michoacán.
tra alianza que ha detectado la PGR es la conformada por los Cárteles de Sinaloa y de Juárez, a través de Joaquín "El Chapo" Guzmán e Ismael "El Mayo" Zambada, donde prácticamente la primera organización ha absorbido al grupo de los Carrillo Fuentes.