"Los medios de comunicación pueden ser grandes constructores de la democracia, pero también pueden ser sus grandes destructores", así define el investigador Ernesto López Portillo la responsabilidad de las empresas mediáticas en el manejo de la información, en este caso la relacionada con seguridad pública. Con el interés de fomentar una cobertura equilibrada, informada y contextualizada de los fenómenos asociados con la violencia, el periodista Marco Lara Klahr y López Portillo se dieron a la tarea de reunir a un grupo representativo de distintos sectores para estudiar el tema. El resultado de este trabajo está plasmado en el libro Violencia y medios. Seguridad pública, noticias y construcción del miedo .
López Portillo habla: "La inquietud de echar a andar este proyecto surgió del interés por construir un lenguaje que contribuya a generar ciudadanos informados. Lo que sería en una democracia una mejor alternativa que ciudadanos escandalizados. Para esto es necesario reunir a tres sectores que en el proceso de difundir la información relacionada con seguridad pública debían estar conectados y que no lo están: sociedad, medios de comunicación y académicos".
López Portillo, presidente del Instituto para la Seguridad y la Democracia AC, sostiene que los medios no son mejores ni peores que la sociedad que los crea; sin embargo, "tienen el poder de decidir qué es noticia, lo que supone un filtro que da una lectura de los hechos".
"La sociedad reconstruye discursos, etiquetas, mitos que nos dan los medios; por ejemplo, si leemos en un encabezado `El enemigo en casa` podemos concluir que cualquier persona que trabaje en nuestro hogar es un potencial secuestrador.
"El lenguaje se convierte en un instrumento de construcción de ánimos desinformados que apelan a la emoción. Sin embargo, este trabajo no se trata de culpar a alguien o de linchar a los medios, sino de acercar a los distintos sectores involucrados".
Sobre los ensayos y conclusiones que componen este libro, Marco Lara, premio Nacional de Periodismo 2000, afirma que los autores de estos ensayos conciben una cobertura responsable destacando dos aspectos: la profesionalización y la ética.
"Debemos dejar de apostar por el escándalo que pudiera ser altamente rentable, pero no presenta un proceso de contexto, de investigación, de conocimiento del problema. Lo otro es un fundamento ético, el reportero se debe repetir `no debo generar dinámicas de información que violenten los derechos de las personas, y estoy obligado a sostener una actitud y una búsqueda que satisfaga el derecho de la sociedad a saber`".
Acerca de lo que sigue a esta primera mesa de discusión, Lara propone la producción de materiales didácticos, manuales concebidos por medios de comunicación, por académicos y por la sociedad.
Bajo el auspicio del Insyde y del Centro de Investigación y Docencia Económicas, participaron en esta mesa, además de Marco Lara y Ernesto López Portillo, Sarah García Sílberman, especialista en violencia y salud mental; Luis González Plascencia, doctor en Ciencias Penales y Política Criminal; Tina Rosenberg, editorialista de The New York Times ; Roberto Rock, vicepresidente y director editorial de EL UNIVERSAL; y Robert O. Varenik, experto en temas de justicia penal y seguridad.Violencia y medios. Seguridad pública, noticias y construcción del miedo se presenta hoy a las 19:00 horas en el Foro Cultural Coyoacanense.