Durante la concentración, en los alrededores del Palacio Legislativo de San Lázaro, hubo agresiones físicas y verbales en contra de elementos de la Policía Federal Preventiva, por parte de grupos como los autollamados "anárquicos", del Frente Popular Revolucionario y ex integrantes de lo que fue el Consejo General de Huelga (CGH) de la UNAM, de los que se desligaron trabajadores del IMSS. Desde las 11:00 horas comenzaron a llegar aisladamente personas a los alrededores del Palacio Legislativo de San Lázaro, en donde el presidente Vicente Fox rindió su Cuarto Informe de Gobierno.
La concentración que tuvo su máximo número de participantes en cuatro puntos aledaños a la Cámara de Diputados entre las 15:00 y 18:00 horas, tuvo el rechazo de ciudadanos que se vieron afectados por los cortes viales en diferentes puntos de la ciudad. De acuerdo con los organizadores particparon cerca de 80 mil personas; sin embargos, datos de la SSP, sólo fueron 40 mil personas.
Al lugar asistieron integrantes, entre otros, de los sindicatos del IMSS, electricistas, telefonistas, de la UNAM, del magisterio, pilotos, sobrecargos, de Nacional Financiera y de la industria nuclear.
Con ellos participaron organizaciones como la Central Campesina Cardenista, El Barzón, la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas y El Campo no Aguanta Más.
Además, el Frente Popular Francisco Villa, ejidatarios de San Salvador Atenco y organizaciones no gubernamentales defensoras de los derechos humanos y laborales, como Centro de Reflexión Laboral, quienes llegaron en diferentes medios de transporte y otros marchando, como los telefonistas.
Dirigentes como Francisco Hernández Juárez, de los telefonistas, y Rosendo Flores de los electricistas, coincidieron en que después de estas dos movilizaciones viene otra etapa de acciones que contempla medidas "más enérgicas", como la huelga nacional, de continuar las "medidas regresivas" en contra de las conquistas y derechos de los trabajadores del país.
En la concentración, que concluyó con el canto del Himno Nacional a las 20:30 horas, se identificaron cuatro puntos a donde llegaron miles de miembros de diversas organizaciones: en la explanada de la delegación Venustiano Carranza, en Eduardo Molina, Frente al Archivo General de la Nación, en esa misma calle, frente a la Central Camionera de Oriente y en avenida Congreso de la Unión y Alarcón.
En estos dos últimos puntos, los llamados anarquistas y ex integrantes del extinto CGH intentaron derrumbar las vallas metálicas de seguridad y lanzaron, cuetes, botellas de plástico y piedras contra elementos de la PFP. Lo mismo sucedió frente a la Central Camionera donde, al igual que en Congreso de la Unión, los elementos de la PFP les lanzaron gas lacrimógeno para dispersarlos.
Durante estos hechos, trabajadores del IMSS pedían calma y no caer en provocaciones, al tiempo que se desligaron de los agresores, en su mayoría jóvenes, que justificaban su actitud con el argumento de ya estar cansados de malos gobiernos y de medidas contrarias a los intereses populares, parte de la actual administración.