Dijo que es necesario escuchar la voz de la sociedad y acatar su mandato. Aseveró que cada uno es responsable de sus decisiones y debe afrontar sus consecuencias, y que "no se puede responsabilizar a los demás de nuestras acciones u omisiones". Y a pesar de la creciente tensión y de las protestas durante la lectura de su informe, que duró una hora 20 minutos, el presidente Fox aseveró que en su gestión se continuará impulsando el diálogo con los partidos, los actores políticos y sociales, como vía privilegiada para lograr los acuerdos esenciales que demanda el país, ya que una democracia que dé resultados, dijo, asegura su permanencia.
"Los gobiernos son temporales; los Estados deben su permanencia a la solidez de sus principios y valores, a la fortaleza de sus instituciones y a la madurez de su ciudadanía", dijo Fox en su mensaje, en el que hizo énfasis en el respeto a la ley, el estado de derecho y a la división de poderes.
"Iniciamos la tercera etapa de nuestro gobierno. Hemos sentado bases firmes. Tenemos la solidez y la energía para seguir adelante. Lo mejor está por venir", aseguró Fox, quien con la aseveración levantó una oleada de gritos, en tanto eran levantadas pancartas con las palabras "Pinocho", "otra mentira" y "no al desafuero" (de Andrés Manuel López Obrador).
En 15 ocasiones el presidente Fox fue interrumpido, pero sólo en 12 el presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, el priísta Manlio Fabio Beltrones, intervino para restablecer el orden.
Fox dijo a los legisladores que hoy el Ejecutivo asume la responsabilidad plena de sus acciones, pero que es responsabilidad de todos los miembros de la clase política evitar que la sociedad se desilusione de la democracia; que piense que la lucha de tantos años fue en vano, y demandó corresponsabilidad para alcanzar los resultados que la sociedad espera.
Fox a su llegada al recinto legislativo fue encarado por miembros de la bancada del PRD, que le gritaban: "Fox, entiende, el patrimonio no se vende", mientras otros levantaban cartulinas con la consigna: "No al desafuero, sí a la legalidad", y otras relacionadas con la llamada guerra sucia .
En el mensaje del presidente Fox se incluía la frase: "Es hora de asumir costos", pero el mandatario omitió pronunciarla en su discurso, justo cuando era increpado por la mayoría de los legisladores del PRI y PRD, quienes al final del discurso del mandatario le dieron la espalda.
Fox arremetió diciendo que el cambio político muestra aún carencias, una de las más evidentes, dijo, es que la comunicación entre los poderes Legislativo y Ejecutivo no ha sido tan fluida como demandan estos tiempos.
Sin hacer referencias directas o personales, Fox aseguró que la democracia "exige que vivamos de acuerdo con las normas de un estado de derecho, que reconozca la diversidad de intereses y visiones y sujete su actuar a la Constitución".
Justo cuando abordaba el tema de la reformas a la Ley del Seguro Social, el presidente Fox enfrentó consignas de los legisladores del PRD: "Seguro Social, patrimonio nacional", y en medio de la gritería, Fox improvisó e invitó a una "tregua" a las partes, y reemprender el diálogo para alcanzar acuerdos "pronto".
El Ejecutivo hizo un recuento de lo alcanzado en lo que va de su administración en materia de seguridad, salud, educación y en acciones para combatir la pobreza, lo que encendía la gritería entre algunos legisladores de oposición, quienes levantaban pancartas con la leyenda: "Otra mentira" y "medalla de oro, pero en mentiras".
El único aplauso generalizado se dio cuando Fox dijo que las mujeres y hombres de las Fuerzas Armadas han sido sólidos garantes del estado de derecho.