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Curaba diabetes; hoy está preso por plagio

José Bolaños se dice inocente, pero fue sentenciado a 67 años cárcel

Viernes 18 de junio de 2004 Francisco Gómez | El Universal

Hace tres años daba conferencias e intentaba patentar un medicamento contra la diabetes. Hoy, José Antonio Bolaños, de profesión médico, purga una condena de 67 años de prisión. Se le acusa de pertenecer a la banda de secuestradores de Los Colmenos y servir para amputar los dedos a sus víctimas.

Él, junto con su familia, asegura ser inocente. Dice que fue confundido con otro doctor, José Vázquez Muñoz, quien también está preso en el penal de máxima seguridad de La Palma por sus nexos precisamente con Los Colmenos.

A Bolaños Juárez, la Procuraduría General de la República (PGR) lo relacionó con la banda dirigida por Enrique García Sánchez, El Güero Colmeno, y a la cual se hace responsable de al menos cinco secuestros ocurridos entre 1995 y el 2001.

"Vivo el infierno", dice.

La tragedia de su vida, como le llama Bolaños Juárez, comenzó a las 10:00 horas del 17 de julio de 2001, cuando más de 40 agentes federales catearon su consultorio en la colonia Ermita Zaragoza, en Iztapalapa.

"Yo aún no llegaba al consultorio. Venía de mi casa, del sur de la ciudad", narra y recuerda que al llegar los vecinos le contaron lo sucedido. Creyó que todo fue un error o confusión, pero 10 días más tarde todo cambió.

Justo cuando salía del consultorio para dirigirse a dar una charla sobre diabetes a la estación de Radio 620, dos agentes lo interceptaron en su auto, un viejo Volkswagen azul de 1980 con placas MAE-143. Le dijeron que los acompañara, que le harían algunas preguntas.

Fue subido a una camioneta y conducido al sótano de vehículos del inmueble de López 12. Ahí comenzó, dice, su viacrucis. Fue golpeado en todo el cuerpo; se le colocó una bolsa en la cabeza hasta convulsionar y finalmente se desmayó por ello y a consecuencia de una operación reciente de riñón.

Quisieron que firmara una declaración en la que aceptara ser secuestrador, portar armas y haber amputado los dedos a diversas personas. "Desde mi primera declaración hasta la fecha lo he negado, ya que soy inocente", asegura.

Fue arraigado dos meses antes de ser llevado al reclusorio sur, aunque por la golpiza que dice haber recibido en las instalaciones de la PGR, tuvo que ser operado en el Hospital "Gea González" de la Secretaría de Salud.

Durante el proceso, añade, nunca hubo pruebas contundentes, sólo se basaron en dichos indirectos de que me reconocían por mi voz. "Estoy viviendo un infierno, soy totalmente inocente", clamó el médico que al ser detenido estaba a punto de patentar un medicamento contra la diabetes.

"Me confundieron, alega, con otro médico llamado José Vázquez Muñoz, que ya está detenido en Almoloya y que él mismo narró cómo hizo las amputaciones de los dedos de una de sus víctimas. Las lesiones que él narró son idénticas, lo mismo que los puntos de sutura, el hilo de nailon, la ligadura del brazo, el analgésico y el tiempo de duración de la amputación".

Los plagios que se le imputan a esta banda son los del dueño de una fábrica de alimentos, en 1995; un empresario chino, en octubre de 1999; un empresario dulcero, en octubre de 2000; un empresario textil y un empresario joyero en junio y julio de 2001, según el expediente penal 164/2001 al que tuvo acceso EL UNIVERSAL.

El Juzgado 13 de Procesos Penales Federales lo encontró culpable de los delitos de delincuencia organizada, privación ilegal de la libertad en su modalidad de secuestro, lesiones calificadas y portación de arma de fuego sin licencia, por lo que fue sentenciado a 67 años de cárcel.

Esa sentencia se encuentra en apelación en el Tercer Tribunal Unitario bajo la toca 104/2004. La resolución de su caso tocará al magistrado, José Guadalupe Luna Altamirano, quien ha resuelto casos como el del militar argentino Miguel Ricardo Cavallo, el Pemexgate, el del general Francisco Quiroz Hermosillo y otros.

El acusado dice que primero pidió ayuda a las autoridades, luego al juez que lo sentenció. Nadie me escuchó, "Hoy nuevamente imploro justicia".



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