Reclusorio Norte / Dormitorio Dos / sábado 1 de mayo / 22:00. Así como los internos supieron que el América le ganó a las Chivas 1-0, también se enteraron de que Carlos Ahumada recibió a Rosario Robles y a su esposa Cecilia Gurza.
Una barda de más de 10 metros separa al dormitorio uno, donde se encuentra el empresario, del dormitorio dos, en donde la euforia del futbol provocó que algunos presos gritaran improperios en referencia a la vida íntima de Ahumada y de sus mujeres visitantes.
Y aunque callaron pronto porque los custodios acudieron a poner orden, la presencia de Ahumada ha modificado la vida cotidiana de los reclusos y sus visitantes, desde el miércoles pasado.
No aumentó el personal de seguridad, pero altos mandos dispusieron que 50 por ciento de las personas que resguardan el reclusorio se centre en la seguridad de Carlos Ahumada.
El otro 50 por ciento se encarga de los más de nueve mil internos, quienes pese a padecer una situación difícil sin gozar de libertad no han dejado de enterarse de la situación de quien algunos llaman "la personalidad", y que desde su ingreso es acompañado en cada movimiento por "el comandante Zurieta".
El dormitorio uno es de máxima seguridad, en el que se encuentran los reos de alta peligrosidad, y donde Carlos Ahumada ha pasado sus cinco primeros días encerrado en su celda la mayor parte del tiempo, pues sólo sale aproximadamente una hora por día a un patio que de 20 metros de ancho por 80 de fondo.
En ese lapso puede comunicarse con familiares o amigos por medio de una de las cinco casetas telefónicas que se encuentran en el patio, pero sólo por 20 minutos. En otras áreas no hay límite de tiempo para comunicarse durante las más de cinco horas que se les permite estar fuera de sus celdas.
Los internos del dormitorio uno, donde se encuentran aproximadamente 100 personas, sólo pueden recibir visitas los sábados y domingos, con excepción de los abogados, a quienes se les permite entrar entre semana. En el caso de Ahumada no recibe visitas en el patio común, por seguridad todas entran hasta su celda, donde es vigilado día y noche a través de cámaras.
Asimismo estos cinco días ha tenido que salir de su celda entre 6 y 7 de la tarde para asistir al servicio médico acompañado del comandante Zurieta.
Domingo2 de mayo / Dormitorio Uno.
Carlos Ahumada recibió en su celda a sus abogados, a su esposa Cecilia Gurza y a su hija.
"Desde el miércoles pasado nada es normal, nos vinieron a descomponer nuestro reclusorio", relató una empleada.
Incluso, los internos llegan a especular "lo cuidan día y noche porque está en peligro de que el gobierno federal lo asesine, pues si no es el gobierno federal, sería una muy buena presa para la extorsión en el reclusorio".