Castro motivó la disputa: disidente
El Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba expresó su "absoluto rechazo" al "casi rompimiento" de las relaciones entre los gobiernos de México y Cuba, pues la determinación de retirar de la isla a la embajadora Roberta Lajous y la exigencia de la salida del representante de ese paÃs, Jorge Bolaños, se hizo por encima de la decisión de la mayorÃa de los mexicanos.
Por su parte, Edelmiro Castellanos, uno de los lÃderes de la disidencia cubana, radicados en México, aseguró que el presidente Fidel Castro "provocó, en su afán protagonista e injerencista, una grave crisis, sin precedente en la historia de la relaciones entre ambos pueblos".
En cambio, el procastrista Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba, a través de uno de sus dirigentes, Jesús Escamilla, sostuvo que el hecho en cuestión "es un eslabón más en la cadena de sumisión a la polÃtica de Estados Unidos.
"Y es posible que los berrinches y falta de pericia del gobierno de México se conviertan en polÃtica de Estado, al grado de llevar casi al rompimiento, en un marco en el que la polÃtica exterior se ha convertido en oficialÃa de partes de la Casa Blanca".
Jesús Escamilla consideró que una muestra de "la sumisión" del gobierno mexicano hacia el de Estados Unidos es que este último dio a conocer primero cómo serÃa el voto de la administración de Vicente Fox en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra, Suiza, en donde avaló que se enviara una comisionada para conocer sobre la situación de los derechos humanos en la isla.
Escamilla anunció que su organización hará una serie de acciones en rechazo a la citada determinación del gobierno mexicano, como movilizaciones a la residencia oficial de Los Pinos y concentraciones de solidaridad en la sede de la embajada de Cuba en México.
Por su parte, Edelmiro Castellanos aseguró que el conflicto entre ambos paÃses tuvo factores que beneficiaron el enfrentamiento. Un primer caso, aseguró el disidente, lo encontró el presidente cubano en la postura de México respecto de su polÃtica exterior de protección a los derechos humanos en Cuba.
Uno más fue la detención del empresario Carlos Ahumada. "Ahà los intereses de Fidel por intervenir en la polÃtica interna mexicana fueron más claros. Ahora es evidente que el gobierno cubano utilizó los 29 dÃas, en los que supuestamente se investigaba si Ahumada habÃa cometido algún delito en la isla, para sacarle información y armar esta estrategia de injerencia y agresión a México e influir en el proceso electoral del 2006".
Al obtener información sobre la polÃtica interna de México, "Castro encontró la manera de influir en el proceso electoral del 2006 de manera que convenga a sus intereses", aseguró Castellanos.


