México llega apenas a calificaciones de mediana calidad en asuntos electorales, transparencia y apertura de información gubernamental, administración y combate a la corrupción, según la evaluación del Centro para la Integridad Pública (The Center for Public Integrity), organización con sede en Washington, que hizo mediciones en 25 países. Pero saca las peores calificaciones en el terreno de la corrupción y los escándalos políticos, derivada principalmente del financiamiento irregular a las campañas electorales: "En México, los políticos o los funcionarios públicos pueden robar, recibir sobornos o cometer grandes fraudes contra el gobierno y no pasan un minuto en la cárcel", destaca el informe que coloca a nuestro país en el promedio de Filipinas, Argentina, Brasil, Japón, Venezuela y Ghana.
La organización, en la que trabajaron 150 especialistas, analistas y periodistas, examinó en seis meses de 2003 distintas categorías: grupos sociales, información pública y medios de comunicación, áreas de gobierno, procesos electorales y políticos, administración y servicio civil, mecanismos de regulación, así como medidas contra la corrupción y aplicación de la ley.
El Centro para la Integridad Pública ubicó a Estados Unidos, Portugal, Australia, Italia y Alemania en el primer nivel del reporte de integridad global, con la categoría de países "fuertes" en asuntos de gobierno, elecciones y programas contra la corrupción.
"México explica el informe obtuvo una escala de moderado en el índice de integridad pública".
La tabla evidencia un avance muy positivo en asuntos electorales, en el avance de la sociedad civil, la apertura de información y los mecanismos de regulación. Sin embargo, la administración pública y las medidas anticorrupción muestran los niveles más bajos del total.
A pesar de las intenciones del presidente Vicente Fox por atacar la corrupción, "los partidos políticos siguen dando grandes mordidas a la manzana". Como muestra están los casos Pemexgate y el financiamiento a la campaña presidencial de Fox, señala.
Sin miramientos expone: "La corrupción política ha contaminado a los gobiernos federal y estatales".