LA HABANA.- Por sorpresa y con urgencia, el gobierno de Fidel Castro deportó ayer al empresario Carlos Ahumada, detenido en la isla el pasado 30 de marzo y en prisión provisional desde el 5 de abril. El propietario del Grupo Quart, al que México requería por un delito de fraude genérico, abandonó La Habana pasadas las tres de la tarde en un avión IL-62 de Cubana de Aviación fletado para la ocasión. Horas antes, el Ministerio de Relaciones Exteriores anunció la decisión de deportar a Ahumada, alegando que no cometió delitos en Cuba y que el caso, de una "incuestionable connotación política", afecta estrictamente a México. La embajadora mexicana Roberta Lajous fue convocada en la Cancillería cubana minutos antes de que trascendiera la noticia.
El anuncio oficial, difundido mediante un comunicado, reveló que el empresario declaró a sus instructores cubanos que la difusión de los videos sobre corrupción en México fue una "operación calculada deliberadamente para alcanzar objetivos políticos y planificada con meses de antelación".
De la investigación efectuada en Cuba se desprende, según la Cancillería de ese país, que los hechos relacionados con Ahumada y el "escándalo público desatado en torno de ellos tienen una incuestionable connotación política y afectan de un modo u otro tanto a funcionarios y autoridades del gobierno como a otras personalidades políticas de ese país". El comunicado precisó que se trata de un asunto interno de México sobre el que Cuba no debe emitir juicios. "Se nos ha mezclado indebidamente en ese escándalo", añadió.
"Por tanto señaló la Cancillería, el gobierno cubano, fiel a su invariable política de absoluta transparencia, cuya ética no transige con la manipulación política (?), ha decidido proceder a la inmediata deportación a México de Carlos Ahumada Kurtz".
Reproches a México
El 31 de marzo, un día después de que fuera apresado, México solicitó a Cuba la detención con fines de extradición de Ahumada por un delito de fraude genérico. Ayer, Cuba reprochó a México que no hubiera presentado todavía el expediente para la extradición de Ahumada, "pese a que ha transcurrido casi un mes desde que solicitaron su detención provisional".
Convocan a Lajous
La decisión de deportar al empresario Ahumada a México comenzó a tramitarse a primera hora de la mañana de ayer. A las 8:30 horas, la Cancillería cubana informó a la Policía Internacional (Interpol) de Cuba de la medida y le solicitó que transmitiera el mensaje a su oficina en México.
Media hora más tarde, Interpol México recibió la noticia. Dos horas después, a las 11 de la mañana, la embajadora de México en Cuba, Roberta Lajous, fue convocada con carácter urgente en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, donde se reunió durante media hora con el viceministro cubano de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, y el director para América Latina, Aramis Fuentes, quienes le informaron de la deportación de Ahumada.
Lajous, quien dijo sentirse "satisfecha" con la "buena comunicación" existente con las autoridades cubanas, declaró a EL UNIVERSAL que preguntó a sus interlocutores sobre la suerte de los otros dos detenidos en relación con el caso Ahumada (su socio Antonio Martínez Ocampo, apresado el 5 de abril, y Enrique Arcipreste, capturado 15 días después). Rodríguez Parrilla le comunicó que no podía aportarle ninguna información nueva sobre los detenidos, que permanecen en la prisión de Villa Marista.
Desconcierto en Wajay
Tal como anunció en su comunicado el gobierno cubano a primera hora de la mañana, el Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba solicitó a México permiso de "sobrevuelo y aterrizaje" para que un avión de Cubana de Aviación partiera con rumbo a la capital mexicana a las tres de la tarde. Hasta ahí, la información oficial. Después llegó el desconcierto. Hacia la una de la tarde, un empleado de Cubana de Aviación confirmó que se había solicitado un vuelo especial que partiría a México a las tres. Lo que no precisaba era la terminal habilitada para ese vuelo chárter .
Tras un vaivén de rumores, trascendió que el avión de Ahumada despegaría desde Wajay, una destartalada terminal situada a pocos kilómetros del aeropuerto internacional José Martí de La Habana. Quince minutos más tarde llegaba a la pista un avión IL-62 de Cubana de Aviación.
Sin acceso a la pista de la terminal, sólo a través de pequeños orificios en una compuerta metálica se apreció la llegada de un coche del Departamento de Migración cubano, del que descendieron varias personas. Otro coche les esperaba allí para trasladar al empresario hasta la escalinata del avión, que partió unos minutos más tarde. A las 15:06 horas, y sin que el gobierno cubano lo confirmara, Ahumada finalizó su estancia en la isla, dos meses y un día después de su llegada junto con su socio Martínez Ocampo y dos mujeres.