Ahumada, de la opulencia a la penuria, en su `nueva casa`
Allà se actúa con el mismo rigor policial de los tiempos de Stalin, afirma opositor al actual régimenLa Habana . El nuevo alojamiento habanero de Carlos Ahumada Kurtz poco tiene que ver con la confortable casa del barrio de Nuevo Vedado donde se hospedó durante tres semanas, antes de ser detenido el pasado 30 de marzo en la capital cubana. Villa Marista, situada en el barrio de La VÃbora, al sudeste de la ciudad, es considerada la "cárcel polÃtica" de Cuba por muchos opositores al gobierno de Fidel Castro.
No en vano, las oficinas centrales de la Dirección de Seguridad del Estado se ubican en las instalaciones de ese centro penitenciario.
Para hacerse una idea de dónde está ingresado el propietario del Grupo Quart (al que México demanda por un delito de fraude genérico), baste decir que es el centro al que van a parar los disidentes cubanos para ser sometidos a interrogatorios.
Por allà pasó hace un año el periodista y poeta Raúl Rivero, junto a una veintena de opositores detenidos en La Habana dentro de la ola de represión llevada a cabo por el gobierno cubano y que desembocó en severas condenas a 75 disidentes. Todos ellos fueron enviados a otras cárceles para cumplir sus penas. El martes, el gobierno de Cuba informó a la embajadora de México en ese paÃs, Roberta Lajous, que Ahumada está internado en Villa Marista.
Otro huésped de excepción de Villa Marista fue el opositor cubano Elizardo Sánchez, que encabeza una ilegal Comisión de Derechos Humanos. Sánchez visitó por vez primera Villa Marista en 1972 (la prisión se inauguró en 1963, después de que Castro confiscara los terrenos pertenecientes a los Hermanos Maristas). Pero fue en 1986 cuando pasó más tiempo entre sus muros: 10 meses por ofrecer una conferencia de prensa en La Habana oponiéndose al sistema castrista. Sánchez describió ayer para EL UNIVERSAL el paradero final de Ahumada en Cuba: "Es nuestra Lubianka tropical, el cuartel de la policÃa polÃtica. Hay un edificio principal de entre 80 y 100 celdas y otras edificaciones de oficinas. La nave principal tiene 68 celdas repartidas en dos pisos. Cada celda tiene dos metros de ancho por tres de fondo. Están diseñadas dentro de la mejor tradición del KGB soviético: ventilación mÃnima, temperatura alta, un pequeño ventanuco que abre el guardia del pasillo y una puerta forrada con una plancha de acero que cierra como si fuera la puerta de una caja fuerte".
Según el relato de Elizardo Sánchez, las celdas tienen cuatro literas y cuentan con una letrina rústica, "un pequeño agujero". En el muro, un tubo hace las veces de regadera. "Cerca del agujero hay agua para descargar cuando se efectúan las necesidades fisiológicas, y junto a esa salida de agua hay otro tubo con agua para beber", explica Sánchez.
Pero si Ahumada ha tenido más suerte, quizá duerma en las denominadas "celdas especiales", más grandes que el resto, con cama individual y un retrete en condiciones. "Puede ser que, por ser quien es, lo tengan en una de esas celdas", sostiene Sánchez.
Durante su internamiento en Villa Marista (llamada también "Villa" o "El Colegio"), Ahumada sólo podrá recibir visitas de familiares directos o de su abogado. Según Sánchez, las visitas a ese centro son semanales, de no más de 10 o 20 minutos de duración y, siempre, en presencia del oficial cubano encargado de la investigación.
Todas las visitas son grabadas y filmadas, según el activista de derechos humanos, que estuvo recluido en esa prisión por última vez en 1989 (entonces pasó algo más de un mes y desde allà fue enviado a otra cárcel, donde purgó dos años y medio). "Por gente que ha estado allà recientemente sé que Villa Marista se ha deteriorado desde entonces, hay menos higiene, menos agua y más insectos", comenta Sánchez.
Para Elizardo Sánchez, los presos que son internados en Villa Marista se encuentran en una situación de "total indefensión". "Allà se actúa con el mismo rigor policial de los tiempos de Stalin en la URSS. El detenido sufre una profunda sensación de desamparo, una presión sicológica que lo coloca a merced del interrogador. El objetivo es que se confiesen los delitos que se cometieron, y los que no se cometieron también", denuncia el opositor cubano.


