Francisco Barrio asegura que la afección cardiaca que padece no es obstáculo para que pueda llegar a la Presidencia de la República. Advierte que si busca la candidatura será porque cuenta con bases para ganar. Y sentencia: no le tiene miedo a Andrés Manuel López Obrador, es más, si el perredista fuera postulado casi seguramente perdería, no tendría mas allá de un 32 por ciento de los votos. Sin duda, aspira. Evidentemente ha hecho análisis, mide sus posibilidades. Dice que tiene buenas razones para pensar que Vicente Fox permanecerá al margen del proceso del PAN para elegir candidato. Y aclara: no hay ningún movimiento articulado contra Marta Sahagún.
Francisco Barrio Terrazas a corazón abierto. Hace 30 años lo operaron por vez primera. La recuperación fue muy difícil, estuvo a punto de morir.
"Ahora en cambio estoy muy bien, evolucioné de una manera increíble", platica.
Pidió una taza de americano descafeinado. Relató: "Todos los días hago ejercicio, 40 minutos en la caminadora. Bebo cerveza o vino tinto. En las comidas sí trato de bajarle porque estoy un poco excedido de peso. Pero estoy bien. El corazón no es un impedimento..."
¿Cuáles serían entonces los obstáculos para que fuera candidato?
Las circunstancias de las que hablo, serían las propias posibilidades. Es decir, para una candidatura debería tener un cierto soporte, un cierto apoyo. A nadie le gusta competir para perder. No tiene sentido participar si no representa uno la posibilidad real de que gane el partido. Insisto, habrá que analizar diversos factores.
¿El presidente Fox será uno de esos factores? ¿Qué tanto influirá él en la elección del candidato?
Tengo la percepción por diversos comentarios, de que él está muy resuelto a ser absolutamente imparcial. Eso es algo muy saludable. Yo he observado en procesos estatales y municipales que cuando el gobernador o el alcalde se mete para apoyar a alguien, acaba perjudicándolo.
Después: "Es inevitable que los miembros activos del PAN harán sus propias interpretaciones acerca de cuál aspirante tiene el apoyo del Presidente, cuál está más cercano. Y esas interpretaciones sí pueden pesar independientemente a que él no se meta".
"¿Y no habrá quién piense que Fox apoya a su esposa?", se le pregunta. Sonríe, espera un par de segundos, contesta: "Podría pensarse... pero creo que ha sido muy cuidadoso de no involucrarse en el proceso y por lo que ha expresado, todo apunta a que se mantendrá ajeno".
¿Las declaraciones de panistas destacados contra la eventual candidatura de Marta Sahagún son parte de un movimiento organizado?
No, en lo absoluto. Cuando yo hice un comentario fue a título personal, no es algo que haya acordado con nadie.
¿Es cierto que ella y usted no se saludaron cuando fueron al examen para ser consejeros nacionales del PAN?
Es una versión que no refleja lo que ahí sucedió. Es un lugar bastante grande y acudimos cerca de mil aspirantes. No era fácil que nos viéramos todos. Yo no la vi como tampoco a Santiago. Es absurdo que se especule con eso, si la hubiera visto la hubiese saludado.
¿Nada personal contra ella?
Le tengo estima, aprecio y en muchos sentidos... admiración.
Francisco Barrio en entrevista con EL UNIVERSAL fue enfático, habló hasta con entusiasmo sobre la elección presidencial. Dijo que todos los partidos tienen que hacer muy buen ejercicio para la selección de candidatos, pues se quiera o no las personalidades son importantes. Agregó que en los comicios del 2000 se comprobó esto "pues aunque el PRI tenía muchos elementos en su favor para triunfar, el factor definitivo fue que Vicente Fox resultó más atractivo para los electores que Francisco Labastida".
Sin embargo, añadió, un candidato postulado por un partido que no tenga la suficiente presencia no puede ganar. Ya ocurrió con hombres brillantes como Porfirio Muñoz Ledo y Heberto Castillo.
Luego manifestó: "Fox le aportó al PAN su personalidad como candidato, pero no hubiera ganado sin la plataforma del partido".
¿Le tiene miedo a López Obrador?
¡No, por supuesto que no! Y no sólo eso, creo que se le puede ganar. Lo digo con sinceridad. Independientemente de su proyección y popularidad, le faltarían ciertos elementos. Mira, está súper probado, la votación para un candidato se compone del 40 por ciento del voto duro de su partido. Un porcentaje igual es el electorado que no acude así postules a Supermán o a Jesucristo. Queda el 20 por ciento del voto movible, es el que se pelean los áridos. Andrés Manuel no tendría, calculo, más allá de 32 por ciento de voto total, lejos de 40 por ciento que tendría el que gane. Y habrá otros elementos, ahí está el caso del chofer, y pueden salir muchos más. Mientras más pase el tiempo va a haber un golpeteo de todos contra todos.
Francisco Barrio. El que goza de cabal salud. El que espera, calcula. A corazón abierto...