Los responsables de la matanza del 2 de octubre de 1968 no pueden escudarse bajo el argumento de la prescripción de sus delitos, asegura el fiscal especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado, Ignacio Carrillo Prieto. A 35 años de la masacre y a punto de solicitar órdenes de aprehensión contra los presuntos responsables, afirma que el orden jurídico no creó la prescripción para no castigar a delincuentes.
La denuncia e investigación no pudo haber ocurrido antes porque "todos sabemos que la posibilidad real de la persecución penal era remotísima, por no decir imposible".
El fiscal hace también un reconocimiento al Poder Judicial al señalar que hoy es posible hablar de que el 2 de octubre está todavía vivo y con posibilidad de procesar penalmente a los responsables por un fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Sobre la posibilidad de que un fallo judicial prescriba los delitos cometidos el 2 de octubre del 1968, responde: "Hay absoluta confianza en el fallo de la Corte, sea cual fuere, y todos los mexicanos estamos obligados a acatarlo". Las resoluciones judiciales lo primero que causan es un estado legal de cosas; la ley o su determinación concreta no puede causar desesperanza, más bien pueden iniciar otras batallas, otras luchas, otra estrategia".
Carrillo anuncia que en enero estarán listas las consignaciones contra los responsables de la matanza de Tlatelolco, aunque advierte que nada dejará de investigarse, ya sea en el ámbito civil o militar.
"Todo permite augurar que las cosas concluirán, no con un plazo fatal, pero pudiéramos estar hablando de consignaciones entre diciembre y enero, más bien enero del año que entra", precisa el funcionario durante la entrevista con EL UNIVERSAL.
Como parte de esta investigación han comparecido ante esa fiscalía desde el ex presidente y en ese entonces secretario de Gobernación, Luis Echeverría Álvarez, hasta el general de división Luis Gutiérrez Oropeza, ex jefe del Estado Mayor Presidencial del ex mandatario Gustavo Díaz Ordaz. "Las escaleras se barren de arriba hacia abajo", indica sobre parte de su método de trabajo.
El fiscal responde a las críticas a su labor y señala que la oficina a su cargo ha actuado con legalidad y legitimidad; no obstante, dice: "Yo encuentro dos o tres voces que no están conformes, pero ni yo tampoco. No estoy conforme con la velocidad que hemos avanzado, quisiera avanzar más rápido, tener todo para poder resolver como agente del Ministerio Público, pero hay problemas técnicos y de diverso tipo que lo han impedido".
Sí acepta he encontrado algún reproche y lo entiendo porque todos tenemos prisa de encontrar solución jurídica a este asunto, pero tenemos constante comunicación con la gente.
En ese sentido, comenta el papel de los integrantes del Comité del 68, encabezado por Raúl Álvarez Garín, quienes iniciaron la denuncia, y apunta que éstos han seguido proporcionando elementos y siguen día tras día la averiguación previa que se integra en la fiscalía especial.
La prescripción
Me parece, añade el fiscal, que a 35 años de la masacre en Tlatelolco es importante que la sociedad mexicana recuerde lo ocurrido como un hecho reprobable, que ha lastimado a los mexicanos y que mientras no se establezca cómo ocurrieron esos hechos y en todo caso se castigue a los responsables, seguirá lastimando.
El fiscal Carrillo Prieto pide que este aniversario de la matanza del 2 de octubre permita recordar que en 1968 se cometió un abuso de autoridad, pero también que sea un recordatorio de que la autoridad que abusa no puede quedar impune y que quienes cometieron esos abusos, esos delitos, no pueden quedar protegidos o salvados por instrumentos jurídicos como la prescripción.