Los cambios lo sorprendieron en un acto oficial
Érase un secretario de Estado al que nadie avisó que habÃa dejado de serlo.
Érase VÃctor Lichtinger, vÃctima de la nuevas formas, a quien le retiraron el manto del cargo de secretario del Medio Ambiente, mientras se desempeñaba en sus funciones en un evento oficial. Y nadie lo puso al tanto.
AcudÃa en su calidad de secretario de Estado a la inauguración del evento de la Bolsa Mexicana sobre Inversión TurÃstica 2003. Lo anunciaban para la ceremonia, justo al mediodÃa, justo a la hora en que dejaba de ser lo que todavÃa decÃa que era.
"Seguro que estoy seguro en Semarnat", decÃa a los reporteros que le cuestionaban sobre su evaluación en el desempeño del gabinete.
Como el mejor ejemplo del rey desnudo (al que nadie se atrevÃa a decirle que en verdad lo estaba) recorrÃa los stands al lado de Eduardo Sojo, coordinador de PolÃticas Públicas de la Presidencia, a quien despidió en la entrada de la sede del evento.
SeguÃa su recorrido, ahora acompañado de MarÃa Elena Mancha, directora de Promoción TurÃstica; de Manuel Medina Mora, presidente de la Asociación de Banqueros de México, y del sinaloense, Emilio Goicoechea, subsecretario de Planeación TurÃstica.
Ya en el podio, aquel secretario que se autocalificara con un 10 en el desempeño de su gestión, iniciaba su participación en la mesa "México, paÃs de oportunidades para invertir".
Y ya decÃa que por primera vez se abrÃa la inversión; y ya decÃa que el ecoturismo se fomentarÃa y ya decÃa, cuando el vocero de la Presidencia, Alfonso Durazo, decÃa que él ya no era quien era.
Oiga secretario, usted no está en los cambios, ¿está seguro en Semarnat? le preguntaban los periodistas.
SÃ, sà estoy seguro apenas contestaba, cuando su jefe de prensa ya lo empujaba para darle una noticia urgente.


